lunes, 23 de abril de 2012

Necroexitismo

Una máquina de escribir y una pila de papeles mecanografiados dominaban el escritorio a través el cual Torres miraba a su invitado. Un cigarro colgaba trémulo, sin vida de los labios de Torres, pero el no parecía darse cuenta.
-Ya te pregunté como mil veces por qué no tirás el trasto ese, ¿no?
-Ya te dije que no, Vertiz. La máquina de escribir tiene su magia, así como la lapicera y el papel.- Respondió dando la última pitada.- Los procesadores de texto nunca van a superarlos, así como los videojuegos nunca van a superar a los deportes. La máquina de escribir tiene un toque mágico que alienta mucho al escritor.
-Sí, pero es mucho más eficiente usar una computadora… tenés que modernizarte, Torres. Si seguís así de retrógrada te va a costar progresar.
-Me está costando muchísimo más de lo que pensaba cuando era joven. Ya tengo escritas toneladas de libros y cuentos, y mirá, siguen ahí.- Dijo con voz cansina, haciendo un gesto con la cabeza hacia la pila de hojas.- Ninguno consigue el éxito que quiero. Más de uno tuve éxito en el ambiente literario, pero me lo paso por los huevos, lo que yo quiero es llegar al público, ser un Stephen King, un Tolkien, un Asimov. Para empeorar las cosas, tengo bloqueo de escritor hace como un año y medio, todo lo que escribo es pura mierda. Empiezo a pensar que no tengo absolutamente ningún futuro en esto.
-Yo te había avisado… Tendrías que haber sido más precavido y haber hecho una carrera más… más… útil, digamos.- Le increpó Vertiz.
-¿Estás diciendo que letras no sirve?- Respondió Torres casi gritando
-No, no, me malintrerpretás.- Se apresuró a aclarar Vertiz al ver el grado de enojo al cual había llegado Torres en milésimas de segundo.- Lo que digo es que no es necesario seguir letras para ser escritor. Podrías haberte especializado en otra cosa y escribir igual.
-Sí, pero todo sirve. Igual tenés razón, al final, lo único que vale es el talento, pero sencillamente yo tengo mala suerte. ¿Sabías que me iban a publicar una antología y un mes antes la editorial quebró?
-Muy buena no debería ser.- Respondió Vertiz con una risita.- Igual, hablando en serio, que mala leche.
-Y que lo digas. Pero lo bueno es que sé exactamente que es lo que necesito para que mis libros se lean, y para triunfar en cualquier campo artístico.
-Si se puede aplicar a cualquier mortal, contame ya mismo.
-Es fácil y está al alcance de todos. Es muuuuuy simple.- Dijo Torres arrastrando la u.- Tengo que morirme, y lo más pronto posible.
-¿Queeee?- Preguntó Vertiz, incrédulo.
-Lo que escuchaste, es muy obvio. Hasta inventé un término que nombra al fenómeno social del cual me quiero aprovechar: necroexitismo.
-El nombre me da a entender bastante, pero explícame.- Inquirió Vertiz un poco confundido.
-Es algo simplísimo. Fijate que, cada vez que un artista (casi siempre músicos, que son los que gozan de más fama) muere, las ventas de sus obras suben muchísimo. Te puedo dar varios ejemplos; Michael Jackson, Spinetta, Pappo, Sábato. Todos murieron y resulta que tres cuartos del planeta eran fans de ellos. Las ventas de cd´s y libros aumentaron en un 230% en promedio, ya revisé.- Al ver el gesto de incredulidad de Vertiz cuando escuchó la exagerada cifra, Torres le aclaró:- Googlealo si no me creés. En todo el mundo, pero por sobre todo en este país, basta morir para convertirte en la mejor persona y artista que pisó alguna vez la faz de la tierra.
-Quiero creer que no lo decís en serio. ¿Morirte por un poco de fama, que ni siquiera sabés si la vas a tener o no?
-Estoy más que dispuesto. Este bloqueo ya no tiene retorno. No sé que carajo me pasó, pero no creo volver a escribir nada medianamente bueno nunca más. Y mi vida es mi arte; sin el no vale la pena nada. Voy a dejar mis obras completas y pegarme un tiro, teniendo fe en que mi nombre quede para la posteridad.
-Es una boludez lo que estás diciendo, Torres.- Repuso Vertiz, seriamente preocupado.
-No te creas. Ya cumplí la meta de mi vida. ¿Qué más puedo esperar de esto, laburar en una verdulería o jubilarme? No, gracias. No tengo más nada que ofrecerle a la sociedad. Ya está decidido, Vertiz.- A la vez que decía el nombre de su amigo, Torres sacaba un arcaico revólver del cajón de su escritorio.
-¡Guarda eso, por favor!.- Le gritó Vertiz poniéndose lívido: su padre había perdido la vida en un accidente con un arma.- No seas pelotudo y pensá, todavía podés escribir algo mejor.
-No, Vertiz, conozco mi capacidad, y ya llegué al límite. Ya está más que decidido.
-Sigo creyendo que es una broma de mal gusto esto, pero suponiendo que sea verdad, ¿Para qué me llamaste y me explicaste todo esto? Tu plan sería un poco menos ridículo si no supiese nadie.
-Ah, eso. Porque en el arte hay que innovar continuamente para triunfar, amigo mío. Suicidios en el mundo del arte hay a montones, pero un artista que cometa asesinato y suicidio, eso sí que es nuevo.- Y Torres le dedicó una sonrisa torva mientras levantaba el revólver.

3 comentarios:

  1. Muy bueno, es la primera vez que leo algo referido a esa nefasta tendencia que tenemos de adorar a los artistas muertos. Además es muy creativo y está etimologicamente fundamentado el término que inventaste (o tal vez no, por mi parte nunca lo había escuchado) para nombrar este fenómeno.

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  2. jojojooo! me cabe mucho e final ran

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  3. Muy bueno , la verdad me gusto mucho . y yo que pensaba que el torres lo llamaba al otro tipo para hacer difundir la noticia de lo sucedido , pero lo termino matando . . . en otras palabras , me sorprendio el final =).

    me hizo recordar a una frase que escuche alguna vez por ahi " Flores se les da a las personas cuando mueren en vez de darselas en vida junto con una sonrisa".

    muy buen cuento , exelente

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